Poemario
Dejé el pasado
Pude sanar,
pude sentir el cariño que solía faltar.
Pude perdonarte, y en mi forma de cuidarte,
te enseñé que el amor sabe esperar.
Hoy soy feliz, porque entendí que el dolor
solo fue una lección de perdón, no de rencor.
Genoveva
Símbolo de libertad femenina en mi familia,
pero nunca enemiga del amor ni del otro.
Me enseñaste que valgo por mí,
no porque alguien lo diga,
sino porque lo creo, lo siento, lo soy.
Fuiste fortaleza, sin levantar la voz,
caminando firme donde otras dudaban.
Te llamaron bruja,
porque elegiste la soledad sobre la costumbre,
porque no supiste fingir unión donde no había amor.
Nos mostraste que amar no es poseer,
que el respeto es la forma más limpia del cariño.
Y sin saberlo,
fuiste feminista de alma clara y mirada dulce,
la que entendió que hombres y mujeres
se construyen mejor cuando son libres,
cuando se eligen,
y no cuando se aguantan.
Enseñanza
Cada cosa que pasa en la vida,
por más oscura que parezca,
siempre trae una grieta por donde entra la enseñanza.
Aunque la sombra se asome sin aviso,
aunque duela,
aunque pese,
si miras con el corazón despierto,
descubres que hasta el dolor
quiere decirte algo.
Siempre hay una luz,
a veces tímida, a veces feroz,
que llega a mostrarte el camino
para liberarte de aquello
que en tu cuerpo o tu mente
ya no tenía lugar

